reconoce sus orígenes

allison ramos hinojosa

"Estoy cansada de profesores que aprovechan su posición de poder para acosar y agredir sexualmente a sus alumnas"

Allison Ramos nos cuenta cómo va la denuncia contra su profesor

Publicado: 2017-04-30
"Decidí denunciar porque estoy cansada de profesores que aprovechan su posición de poder para acosar y/o agredir sexualmente a sus alumnas y también para promover el odio y la discriminación. Siento también que en parte es una reconciliación conmigo misma, ya que cuando estaba en el colegio y tenía 8 años, el profesor de baile solía manosearnos. Callé por muchos años, incluso pensé que era mi culpa, pero gracias al feminismo he logrado comprender que una mujer jamás es culpable por el acoso y/o violación que pueda sufrir. No somos culpables. Entonces al presenciar las declaraciones del docente Darwin Payne Mora, decidí no callar nunca más. El acoso y los discursos de odio son comunes y normalizado en nuestra sociedad por eso creo firmemente en alzar la voz". 

Allison Ramos Hinojosa tiene 21 años, vive en Cusco y estudió Dramaturgia y Estudios Teatrales en la Universidad de Birmingham (solo le faltan 2 para terminar). También es activista lesbiana feminista y participa en diversas articulaciones y colectivos como Ni Una Menos, Género Rebelde, Kuychi Ayllu Cusco (organización de la diversidad sexual) y Kachkaniraqmi (colectivo de lesbianas y feministas).

El día 27 de abril del 2017, Allison asistía a sus clases de Competencia Lingüística en el Centro Preuniversitario de la Universidad Antonio Abad del Cusco, cuando fue testigo de una situación insoportable: un profesor con un discurso de odio hacia las personas homosexuales y que minimizaba la violencia contra las mujeres, específicamente, la violencia sexual. Frente a esto, Allison no pudo soportar la indignación y lo denunció públicamente. En su cuenta de facebook ella dio detalles de lo sucedido:

"Quiero denunciar públicamente por violencia psicológica, acoso sexual, discriminación e incitación a discurso de odio ( art. 323 del Código Penal) al docente de Competencia Lingüística, Darwin Payne Mora, que trabaja en el Cepru Unsaac y en la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco. Ayer, 27 de abril del presente año a las 16 horas con 20 minutos, en la clase 305 del CEPRU sucedieron los siguientes hechos:
- Darwin Payne Mora, durante sus clases de competencia lingüística dijo: 'El lenguaje es una capacidad innata del hombre', después prosiguió a preguntar si con hombre solo se refería a varones; varias alumnas y alumnos respondieron que no, que también se refería a las mujeres. Después el docente dijo, sin razón alguna: 'Seguramente ahora uno con voz de maricón me va a preguntar ¿ y nosotros?', seguidamente se respondió solo diciendo: 'Ustedes también, porque ahora resulta que la mariconada es un derecho'.
- Indignada por sus declaraciones, levanté la mano y le dije: 'Profesor, yo soy lesbiana y exijo más respeto'. A lo que el profesor me respondió : 'Yo las respeto, las quiero, mamita. Es más, hasta las besaría si se dejaran', a lo que el salón responde con risas y burlas.
* Por qué su respeto debe estar ligado a besarme o besarnos, eso se llama acoso y no debe tolerarse bajo ninguna circunstancia.
- Para mi sorpresa, el profesor empieza a decir 'no existen las lesbianas, solo los homosexuales porque la palabra 'lesbiana' proviene de la leyenda de Lesbos, que narra la historia de una isla de mujeres que no tenían quien les haga el favor y por eso se lo hacían entre ellas'. Después de su ridícula explicación, termina campante diciendo 'por eso no existen las lesbianas solo los homosexuales”'.
* Conozco la leyenda de Lesbos, profundizada por Safo, que da origen al término 'lesbiana', lo que no sabía era que no existen las lesbianas. Me pregunto ¿Eso quiere decir que tampoco existen los narcisistas porque la palabra deriva del mito de Narciso? ¿Un profesor de lingüística no sabe que muchas palabras derivan de historias o sucesos históricos? ¿Tampoco sabe que las palabras y sus significados van desarrollándose a través de la historia y su contexto? Por último, le recomendaría que haga su tarea y revise el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española y busque el término 'lesbiana'.
- Ofendida por sus declaraciones decido alistar mis cosas para retirarme del salón y el profesor empezó a hacer una pregunta fuera de lugar a las chicas, diciendo: '¿Ante una violación sexual tu sientes miedo o temor?'. Y después les dice 'no puedes sentir placer, no te hagas', e incita a que el salón se ría de un tema tan serio como lo son las violaciones sexuales. Le preguntó a un chico la misma pregunta y cuando se rieron, dijo 'a los hombres también los violan las mujeres', riéndose. Culminó su ejercicio diciendo que 'recientes estudios han demostrado que solo se puede sentir miedo ante una situación que ha se ha vivido, entonces eso significaría que muchos han vivido una violación sexual en el salón, provocando risas'.
* Me pregunto qué estudio estará citando, ya que no hay información sobre sus afirmaciones, es más, todo lo contrario, las fuentes indican que el miedo es una de las cuatro emociones primarias del ser humano que se siente ante un peligro real, no necesariamente tienes que haber experimentado ese peligro antes.
- Salí del salón y me dirigí a coordinación del CEPRU donde el auxiliar se mostró empático y me dijo que le diría al Director de la institución. Cuando volví más tarde, otro auxiliar no quiso darme o dijo que no conocía el nombre del docente.
- Hoy, al ir con mi mamá para presentar una denuncia formal y averiguar el nombre del docente, el auxiliar me dijo que no había hablado aún con el director y que no tenía conocimiento del nombre del docente por lo que tendría que hablar con el coordinador. Mi mamá y yo esperamos hasta que nos atendió el coordinador y pudo facilitarnos el nombre de este docente: Darwin Payne Mora quien también es docente de la Universidad San Antonio Abad del Cusco.
El día lunes proseguiré a hacer la denuncia en el Ministerio Público y espero que el CEPRU y la UNSAAC tengan una sanción ejemplar con este tipo.
¿Hasta cuándo las alumnas vamos a quedarnos calladas ante situaciones de acoso en el salón de clases? ¿Hasta cuándo las personas LGTBI debemos soportar los discursos de odio por parte de nuestros y nuestras docentes? ¿Hasta cuándo debemos perder clases por la incomodidad de continuar en el salón con un docente agresor y homofóbico, que promueve el odio y la discriminación hacia ciertos alumnos y alumnas?
Quisiera que nunca más una persona LGTBI, una mujer, un joven tenga que ser víctima de un docente en su centro de estudios, por eso denuncio y llegare hasta las últimas instancias.
Aquí dejo el facebook del 'docente': https://www.facebook.com/darwin.paine?fref=ts

Y aquí está su foto:

Darwin Payne Mora

Luego de denunciar a este profesor, algunos personajes intentaron deslegitimar su denuncia suponiendo que porque ella es activista esta no tenía sentido, aunque lo que no tiene sentido es la lógica de esa insinuación. Todas las mujeres viven diversas violencias, las feministas están más sensibilizadas con ese tema y por eso es más probable que denuncien cuando lo viven. Existen muchas formas de callar a las mujeres frente a la violencia y esta es una de ellas: deslegitimar a la mujer para que esta sea la culpable de lo que le pasa, y así el agresor quede impune.

E incluso la amenazan e insultan:

Ella nos cuenta también las dificultades que ha tenido en su propio centro de estudios con sus compañeros, quienes también intentan minimizar la denuncia, justificar lo dicho por el profesor, e incluso cómo este ha borrado la única prueba que existía de sus palabras, así como la indiferencia de las autoridades frente a estos hechos.

Hasta el día de hoy (30 de abril de 2017) ni el CEPRU ni la Universidad San Antonio Abad del Cusco han sancionado a Darwin Payne Mora; el profesor sigue dando clases y no pidió las disculpas públicas que tanto el coordinador como el auxiliar me aseguraron que pediría.  

El último viernes, el Coordinador aseguró que el profesor no vendría al CEPRU, pero al ver a este sujeto dictando clases con normalidad procedí a hacer la denuncia formal dirigida a la Dirección del CEPRU y a la UNSAAC.

El día sábado, al asistir a clases, me di con la sorpresa de que el mencionado docente aún dicta clases en mi salón de CEPRU, en el desarrollo de estas aprovechó para decirles a los alumnos y alumnas que él respeta las “opciones sexuales” y que nunca le había pasado algo así. Este mismo día muchas compañeras a las que solicité verbalmente sean mis testigos mostraron una actitud indiferente y refirieron que el profesor usó ese discurso para ‘’animar la clase’’.

Mi pregunta es: ¿cuánto más tenemos que tolerar que el humor basado en la violencia, misoginia y homofobia sea permitido y naturalizado? Sé que la mayoría de alumnas tienen 17 o 18 años y tal vez tengan miedo de atestiguar, tomando en cuenta también que un centro de estudios no siempre dan a conocer de forma específica cuáles son nuestros derechos como estudiantes. Habiendo tantos casos de acoso sería un progreso especificar qué es acoso en el salón y cómo denunciarlo, así menos personas normalizaría actitudes incorrectas en un salón de clases, pues la violencia se maquilla de múltiples maneras, pero su finalidad siempre es la misma, agredir y transgredir.

El profesor Darwin se aproximó a mi salón e ilusamente pensé que sería para pedir las disculpas del caso por todo lo mencionado en mi denuncia, lamentablemente no fue así. El profesor sacó a un grupo de alumnos/as del aula, entre ellas/os una estudiante que habría grabado las clases del día de la agresión, esa grabación es la prueba que corrobora todo lo que yo mencioné en mi denuncia.

El docente, luego de revisar el teléfono de la estudiante, se lo devolvió pidiéndole que le pasara el audio grabado de la anterior sesión de clases, yo me acerqué a ella a suplicarle que me pase también el audio, le dije que sería de mucha ayuda, también le mostré los testimonios de más víctimas sobre el profesor.

La alumna no se veía convencida, en ese momento su círculo de amigos comenzaron a decir ‘’feminazi", "ni uno menos", uno de ellos dijo "me están discriminando", a lo que una alumna le respondió riendo "solo te estoy diciendo varón, que es lo eres". Todas estas, actitudes que respaldan el discurso de odio expuesto por el profesor Darwin, actitudes poco solidarias.

La alumna que tenía el audio se convenció de no pasármelo. En ese momento escribí todo lo que las personas estaban diciendo de mí, que no me creían porque soy activista por los derechos de las mujeres y, sobre todo, que no se sienta presionada porque era su voluntad pasarme el audio, no una obligación. Ella me dijo que lo pensaría y que sea en discreción.

Ella se compartió al audio directamente al celular del profesor, teniendo la sospecha de que el profesor le diría que elimine el audio, me acerqué a ella y le pregunté si podríamos hablar a solas, a lo que respondió que tenía que ir a casa pronto, después le dije que aunque no me pase el audio, por favor, que no lo eliminara; ella, nerviosamente, me dijo que el profesor eliminó el audio de su teléfono.

No culpo a la alumna que tenía la única prueba de corroborar mi denuncia.

Muchas veces, cuando somos víctimas de violencia, nuestras palabras parece insuficientes a este sistema de justicia, los operadores de ella buscan la forma de invalidar nuestro testimonio. Debemos tener en cuenta que existen mecanismos de manipulación e influencia enormes sobre las vidas y el pensamiento de las mujeres, mucho más de las jóvenes. No sé cuál fue el argumento que el docente utilizó para que la alumna elimine el audio o qué argumento habrá expuesto para justificar su agresión y maquillar o normalizar la violencia y discriminación de sus palabras.

Espero, de corazón, que esa grabación se haga pública, para que sean testigos de lo que pasa en las aulas de educación del Perú. La violencia tiene múltiples formas de expresión y múltiples agresores. En este caso en particular, al no pronunciarse al respecto con una sanción, la UNSAAC se convierte en cómplice de este agresor.

De ninguna manera me arrepiento de mi denuncia ya que son muchas las víctimas que se han pronunciado a partir de mi denuncia. Víctimas de Darwin Payne Mora, alumnas del Colegio Santa Ana del Cusco, de la Academia Líderes, del Colegio Garcilaso, de la facultad de Comunicaciones de la UNSAAC. Este sujeto es un acosador y no debería enseñar en ninguna casa de estudios nunca más en su vida. Desenmascarar a un acosador valió la pena, por eso continuaré con este proceso aunque tenga muchos factores en contra. Yo no miento, mi conciencia está limpia y en espera de justicia por mí y por todas las demás".

Sabemos que Allison no desistirá, y así no encuentre justicia, porque muchas veces esta se niega para las mujeres, ella sabrá que hizo lo correcto y que está ayudando a más mujeres a denunciar con valentía.




Escrito por

Feministas

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